Este domingo vuelve el Mundial IRONMAN 70.3.
Y vuelve a Niza.
Sí. Niza.
(Domingo 13 de septiembre, 7:00 de la mañana hora de Niza. Apunta.)
Ese pequeño detalle que hace que desde hace unos días esté viendo la start list, revisando quién llega bien, quién llega mal, quién se bajó, quién trae posibilidades… y pensando:
"¿Y yo por qué chingados no estoy ahí?"
Después de haber vivido el Mundial de IRONMAN en Niza, es imposible ver esta carrera como cualquier otra. Hay lugares que visitas y ya. Y hay lugares que se te quedan pegados.
Niza es de esos.
La Promenade des Anglais, el Mediterráneo, las montañas ahí enfrente, el Col de Vence, las bajadas a toda velocidad… y esa sensación muy particular de saber que estás en uno de los lugares donde el triatlón se pone serio.
Este domingo los profesionales vuelven a ese escenario para decidir quién es el campeón del mundo IRONMAN 70.3.
Y la verdad… se viene un carrerón.
El recorrido no perdona
Niza tiene una característica que me encanta: no te deja esconderte.
El 1.9K de natación en el Mediterráneo es apenas el calentamiento. Después viene la bicicleta. Y ahí empieza la fiesta.
El recorrido tiene alrededor de 90 kilómetros, pero lo importante no son los kilómetros: es lo que pasa en medio de ellos.
El protagonista vuelve a ser el Col de Vence, una subida de unos 10 kilómetros, con una pendiente media cercana al 6.5%. Es de esas subidas que en Strava seguramente se ven muy bonitas. En la vida real… no tanto.
Y después de subir, toca bajar. Rápido. Muy rápido. Porque una cosa es ver el recorrido en YouTube y otra estar arriba, con las piernas cargadas, bajando por carreteras estrechas, sabiendo que todavía faltan 21.1 kilómetros corriendo.
Y esos 21 kilómetros tienen una particularidad: son planos. Muy planos.
La carrera a pie va por la Promenade des Anglais y ahí ya no hay dónde esconderse. Si llegaste con piernas, vuelas. Si te pasaste de listo en la bici… bueno, ahí empiezan las explicaciones creativas.
Entonces… ¿quién puede ganar?
Aquí empieza lo divertido.
Jelle Geens: ¿triple corona?
El belga llega como bicampeón defensor, y eso ya es bastante decir. Ganó en 2024 y 2025, y ahora va por algo que suena todavía más grande: tres títulos consecutivos de IRONMAN 70.3 World Championship. No es el típico favorito que pones en la lista porque "pues ya ganó". Geens sabe exactamente cómo correr esta distancia y, sobre todo, sabe cómo ganar cuando se decide por segundos. El problema: hay demasiada gente rápida detrás.
Kristian Blummenfelt: el hombre que siempre aparece
Si hay alguien que nunca puedes sacar de la conversación es Blummenfelt. El noruego llega con una historia pendiente: el año pasado, en Marbella, se le escapó el título por apenas tres segundos. Tres. Segundos. Eso en triatlón es básicamente una vida entera. Preparó específicamente esta carrera y, si sale de la bici cerca de los primeros y la lleva al terreno donde mejor se mueve, es peligrosísimo. Además tiene algo que no se entrena: cara de que la está disfrutando mientras todos los demás sufren.
Hayden Wilde: cuidado con el que corre
Wilde es otro que me gusta mucho para esta carrera. Si llega relativamente junta a la parte a pie, hay que tenerlo muy presente. El neozelandés tiene una de esas piernas que hacen que 80 kilómetros de bici terminen importando mucho menos en los últimos 10. Y en Niza, con una carrera a pie plana y rápida, eso es una amenaza seria.
Marten Van Riel: ya sabe cómo se gana aquí
Otro que no quitaría de mi quiniela. ¿Por qué? Porque ya ganó en esta misma ruta: el 70.3 de Niza en 2025. Conoce el trazado, conoce la dinámica y sabe perfectamente lo que significa llegar a la Promenade des Anglais con una oportunidad real de ganar. Y eso, en un Mundial, vale oro.
Y luego están los noruegos…
Porque aparentemente un solo noruego no era suficiente. Casper Stornes, Gustav Iden y Kristian Blummenfelt forman un bloque que puede hacer muchísimo daño.
Stornes, además, llega con el título de Campeón del Mundo IRONMAN 2025 bajo el brazo. Y ojo con el dato: lo ganó aquí, en Niza, el mismo Mundial en el que yo crucé la meta. Así que sabe de sobra lo que este escenario exige. El muchacho viene con confianza.
Iden, por su parte, ya sabe lo que es ganar un Mundial 70.3 (de hecho lo ganó aquí mismo, en Niza, en 2019) y tiene la capacidad de aparecer cuando menos te lo esperas.
Y todavía faltan Rico Bogen, Lasse Priester, Vincent Luis y Morgan Pearson, entre otros. En otras palabras: si alguien me pide una quiniela de tres, probablemente necesito una de ocho.
Mi apuesta
Si tuviera que jugarme algo (y por "algo" me refiero a nada que implique dinero real, tampoco estamos para financiar la jubilación de Las Vegas), mi podio sería:
- Jelle Geens
- Kristian Blummenfelt
- Hayden Wilde
Pero con Van Riel acechando. Y con la sensación de que esta puede ser una de esas carreras en las que alguien que no estaba en la quiniela termina en la foto del podio.
Porque eso es lo bonito de un Mundial. No hay carreras normales.
¿Y las niñas? Ahí también se va a armar
Porque si del lado de los hombres hay pleito, las niñas no se quedan atrás. Y este fin de semana también reparten corona.
Aquí hay una favorita con nombre y apellido: Taylor Knibb. Ganó este Mundial tres años seguidos (2022, 2023 y 2024) y es, probablemente, la mejor ciclista del pelotón. ¿Y saben qué premia Niza? Exacto: la bici. El Col de Vence es prácticamente una invitación personalizada para ella. El año pasado, en Marbella, se le escapó el tetracampeonato, así que llega con cuentas pendientes.
Pero no viene sola:
Laura Philipp llega en un momentazo, ganando todo lo que toca.
Kat Matthews, subcampeona del mundo dos veces (2023 y 2024), buscando por fin el golpe en la mesa.
Julie Derron, plata olímpica en París, con un T100 durísimo en las piernas.
Marjolaine Pierré corre en casa, en Francia, y eso en un Mundial se siente.
Mi quiniela de las niñas:
- Taylor Knibb
- Laura Philipp
- Kat Matthews
Con Derron y Pierré listas para arruinar cualquier pronóstico. Porque, otra vez: no hay carreras normales.
Cómo ver la carrera (como triatleta)
Para los que la vamos a seguir desde la banqueta, esta es la guía honesta de lo que vas a hacer el domingo:
- Ver tiempos.
- Calcular gaps.
- Decir "ya se murió este cabrón" cuando alguien pierde 40 segundos.
- Cinco minutos después: "ya regresó, está vivo".
- Repetir hasta la meta.
Porque así somos.
Y mientras tanto… uno viendo desde México
Aquí viene la parte complicada. Porque mientras escribo esto, hay una parte de mí que quisiera estar ahí.
No solamente por la carrera. Por todo. Por llegar a Niza. Por ver el mar. Por escuchar las bicicletas pasar. Por caminar por la Promenade. Por encontrar amigos por todos lados. Por esa mezcla de nervios, emoción y estupidez que tenemos los triatletas cuando decidimos que nadar 1.9 km, subir una montaña en bici y después correr un medio maratón es una buena manera de pasar el domingo.
Después de haber vivido el Mundial en Niza, sé exactamente lo que van a sentir los que estarán ahí este fin de semana. Y por eso este post también es un poco para ellos.
A todos mis amigos que van a competir este domingo: disfrútenlo.
Sí, hay que competir. Sí, hay que sufrir. Sí, hay que buscar ese segundo, ese puesto, ese PR, ese AG podium, esa clasificación o simplemente llegar a la meta sabiendo que dejaron todo.
Pero también acuérdense de levantar la cabeza. De ver dónde están. Porque no todos los días uno tiene la oportunidad de competir un Mundial en Niza.
Yo sé lo que se siente. Y también sé lo que se siente estar del otro lado de la pantalla, viendo la carrera y pensando: "yo debería estar ahí."
Niza, otra vez
El Mundial 70.3 vuelve a Niza. Las montañas están listas. El Mediterráneo también. El Col de Vence está esperando a que alguien piense que todavía tiene piernas. Y la Promenade des Anglais va a recibir, una vez más, a algunos de los mejores triatletas del mundo.
Yo no voy a estar ahí esta vez. Pero conozco a varios que sí. Y voy a estar siguiéndolos como si estuviera.
Suerte a todos los que van a representar a sus países, a sus familias, a sus equipos, a sus clubes y, sobre todo, a ellos mismos.
Disfruten Niza. Nos vemos del otro lado de la pantalla.
Y quién sabe… tal vez el próximo Mundial me vuelve a encontrar ahí. Porque uno puede decir muchas cosas. Pero después de haber corrido un Mundial… es muy difícil dejar de querer otro.
¿Tu podio de tres? Déjamelo en los comentarios. El lunes lo comparo con el mío y vemos quién la vio mejor.
Rodrigo